Cada verano surge la misma pregunta: ¿hay que dejar de usar el retinol en cuanto empieza a hacer sol? La pregunta es legítima. Los productos con vitamina A tienen fama de no llevar bien el sol, y a menudo se lee que habría que guardarlos hasta el otoño. La respuesta práctica es más matizada. La mayoría de las personas no necesitan interrumpir su rutina durante tres meses. Se trata sobre todo de ajustar cómo, cuándo y con qué frecuencia lo utilizas. A continuación te explicamos cómo hacerlo con A313.
¿De dónde viene la inquietud veraniega?
Los tratamientos a base de vitamina A pueden hacer que la piel sea temporalmente más sensible a la luz solar. Por eso, en los envases, incluido el nuestro, se recomienda durante todo el año aplicar el producto por la noche y utilizar protección solar durante el día. En verano, este consejo cobra aún más importancia: el índice UV aumenta, los días se alargan y las vacaciones nos mantienen al aire libre durante horas. La preocupación que subyace a las advertencias veraniegas es real. Sin embargo, eso no significa que haya que dejar de usarlos por completo, sino que hay que hacer algunos ajustes razonables.
Por la noche, la regla de oro
El hábito más útil es también el más sencillo. Aplica A313 por la noche, nunca justo antes de exponerte al sol. Durante la noche, tu piel se beneficia del producto lejos de cualquier luz ultravioleta. Por la mañana, lávate la cara como de costumbre y, a continuación, aplica tu tratamiento de día y tu protección solar.
Es útil saber que la gama A313 se basa en el palmitato de retinilo, un éster estable de la vitamina A. Al ser más suave que el retinol puro, se transforma progresivamente en la piel, lo que lo hace ideal para una rutina nocturna tranquila y regular, tanto en verano como en invierno.

Durante el día, la protección solar toma el relevo
Si la vitamina A forma parte de tu rutina nocturna, la protección solar de amplio espectro forma parte de tu rutina matutina. Elige un SPF 30 o superior, aplícalo como último paso de tu rutina matutina y renueva la aplicación durante los días largos al aire libre. La protección solar es necesaria tanto con retinol como sin él, pero juntos forman un dúo coherente: uno cuida tu piel por la noche y el otro la protege durante el día. Por otra parte, un sombrero y un poco de sombra a mediodía siguen siendo el consejo de belleza más subestimado que existe.
Adapta el ritmo, no toda la rutina
- Espacia las aplicaciones. Dos o tres noches a la semana son más que suficientes en verano para la mayoría de los tipos de piel, sobre todo si pasas los días al aire libre.
- Aplica una capa fina. Una cantidad del tamaño de un guisante es suficiente para todo el rostro. Usar más producto no significa un mejor cuidado.
- Aprovecha los días muy soleados. ¿Un día entero en la playa o en el agua? Evita la A313 la noche anterior y la misma noche, y deja que tu piel se recupere con una buena crema hidratante.
- Hidrátate después de la exposición al sol. Tras pasar muchas horas al aire libre, lo que más necesita la piel es hidratación. Esa noche, una crema calmante le sentará mejor que un principio activo.
Cuando hace falta un breve descanso
Hay momentos en los que tomarse un descanso es, sencillamente, la mejor opción. Si te vas una semana a un lugar con sol intenso y vas a estar expuesta a él todo el día, deja el A313 en casa y retoma el tratamiento a tu vuelta. Lo mismo ocurre si tu piel se enrojece, te tira o se descama: dale una semana de descanso con productos suaves y, después, reintroduce la vitamina A de forma gradual. Y, como con cualquier producto con vitamina A: si estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta a un profesional del cuidado de la piel o a tu farmacéutico antes de utilizarlo.
Una rutina nocturna muy sencilla para el verano
- Limpia tu rostro con suavidad y seca bien la piel.
- Aplica una capa fina de A313 sobre la piel seca, dos o tres noches a la semana.
- A continuación, aplícate tu crema hidratante habitual para mantener una barrera cutánea confortable.
- A la mañana siguiente: limpieza, hidratación y, para terminar, un protector solar con factor de protección 30 o superior y de amplio espectro.
Tu piel no se toma vacaciones, y una buena rutina tampoco. Con una aplicación por la noche, una rutina más ligera y una protección solar diaria, los tratamientos con vitamina A y los meses soleados se complementan a la perfección. A313 está destinado al uso cosmético externo como parte de una rutina diaria; sigue las instrucciones del envase y presta atención a tu piel.
Si estás preparando tu rutina nocturna para el verano, aquí encontrarás la crema A313 con retinol y vitamina A.

