La gama A313: crema antiarrugas, sérum para el contorno de los ojos y leche corporal reafirmante

¿En qué orden debes incorporar el A313 a tu rutina?

Una de las preguntas más habituales sobre los productos con vitamina A no es si hay que usarlos, sino cómo integrarlos en el resto de la rutina. A313 es un producto de farmacia francés muy apreciado y, como cualquier producto con retinol, da los mejores resultados cuando los pasos que lo rodean lo potencian en lugar de competir con él. Encontrar el orden adecuado ayuda a que tu piel tolere el producto con comodidad y mantiene el resto de tu rutina sencilla.

¿Por qué es importante el orden de aplicación?

Superponer los tratamientos significa dar a cada producto la misma oportunidad de actuar. Por regla general, las texturas ligeras se aplican antes que las más densas, y los tratamientos sin aclarado que se dejan actuar se aplican antes que las cremas más nutritivas que sirven para sellar todo. Con un producto a base de vitamina A, el objetivo es un uso regular y suave a largo plazo, no hacerlo todo a la vez. Un orden bien pensado lo hace más fácil.

Una sencilla rutina nocturna con A313

La mayoría de las personas prefieren utilizar los productos con vitamina A por la noche, lo que permite que la rutina diurna se centre en la protección. Una rutina sencilla podría ser la siguiente:

  • Limpia. Empieza con la piel limpia y seca. Limpiar y secar con toques suaves elimina los restos del día y proporciona una superficie uniforme para la aplicación del producto.
  • Espera unos minutos. Dejar que la piel se seque por completo antes de aplicar el A313 es un pequeño detalle que contribuye mucho a la comodidad, sobre todo al principio.
  • Aplica el A313. Utiliza una pequeña cantidad y sigue las instrucciones que figuran en el envase. Con un poco es más que suficiente; más no significa mejor.
  • Hidrátate. Termina con una crema hidratante que ya conozcas y te guste. Refuerza la barrera cutánea y puede hacer que la rutina resulte más agradable.

A veces se le llama «método sándwich »: una capa de crema hidratante antes y después de aplicar la vitamina A. Hay quien lo encuentra más suave, sobre todo durante las primeras semanas. Es cuestión de gustos, no una regla.

Qué combina bien con el A313

Los aliados más fiables de cualquier rutina con retinol son los productos básicos, sencillos y tranquilizadores:

  • Una buena crema hidratante. La hidratación es el gesto más útil que se puede combinar con los tratamientos a base de vitamina A. Ingredientes como la glicerina, las ceramidas y el ácido hialurónico son muy populares por este motivo.
  • Protección solar diaria. Es el aliado imprescindible para el día a día. Los tratamientos con vitamina A pueden hacer que la piel sea más sensible a la luz solar; aplicar un protector solar cada mañana protege tu piel y los resultados de tu tratamiento. Vuelve a aplicarlo durante el día cuando estés al aire libre.
  • Limpiadores suaves y con poco perfume. Mantener el resto de la rutina suave reduce el riesgo de irritación.

Lo que hay que combinar con precaución

No hace falta una estantería complicada para disfrutar de A313. De hecho, suele ser todo lo contrario. Hay algunas combinaciones que merece la pena abordar con calma:

  • Los ácidos exfoliantes potentes, como el ácido glicólico o el salicílico. Utilizarlos la misma noche que un producto con vitamina A puede resultar excesivo para algunas pieles. Muchos prefieren reservarlos para días diferentes.
  • Varios ingredientes a la vez. Añadir varios productos nuevos a la vez impide saber a qué reacciona tu piel. Introdúcelos de uno en uno.
  • Las exfoliaciones mecánicas esa misma noche. Una piel que ya se ha adaptado a la vitamina A no suele necesitar una exfoliación manual adicional.

Si sientes tirantez en la piel, se enrojece o empieza a descamarse, es una señal de que debes reducir el ritmo. Una medida razonable es reducir la frecuencia de aplicación y centrarte en tu crema hidratante. Si tienes la piel sensible o tienes alguna duda, pide consejo a un profesional de la piel antes de usarla.

Avanzar por etapas

Una forma habitual y cómoda de empezar es utilizarlo dos noches a la semana y, a medida que tu piel se va adaptando, ir aumentando poco a poco la frecuencia. No hay nada que ganar con las prisas. Los tratamientos con vitamina A se utilizan durante meses y años; un ritmo fácil de mantener te resultará más beneficioso que un comienzo intenso que sea imposible de mantener.

A tener en cuenta

A313 no necesita una rutina muy elaborada. Una piel limpia, una pequeña cantidad de producto, una crema hidratante complementaria y una protección solar diaria cubren lo esencial. Mantén el resto sencillo, introduce los nuevos productos uno a uno y sigue siempre las instrucciones del envase. Si tienes dudas sobre el lugar que ocupa A313 entre tus productos actuales, un profesional de la piel puede ayudarte a crear una rutina adaptada a tu piel.