Cada verano surge la misma pregunta: ¿hay que dejar de usar el retinol cuando el sol pica fuerte? Es una duda razonable. El cuidado de la piel con vitamina A tiene fama de no llevarse bien con el sol, y en Internet abundan los consejos de guardar el tubo hasta octubre. La respuesta práctica es más matizada. La mayoría de las personas no necesita abandonar su rutina durante tres meses: basta con ajustar cómo, cuándo y con qué frecuencia se usa. Te contamos cómo hacerlo con A313.
¿De dónde viene la preocupación veraniega?
Los tratamientos faciales a base de vitamina A pueden hacer que la piel sea temporalmente más sensible a la luz solar. Por eso, el envase —también el nuestro— recomienda aplicarlo por la noche durante todo el año y protegerse del sol durante el día. En verano, este consejo cobra mayor importancia: el índice UV aumenta, los días se alargan y las vacaciones nos hacen pasar muchas horas al aire libre. La preocupación que subyace a las advertencias veraniegas es real. Lo que no se deduce de ello es que debas dejar de usarlo por completo. Lo que sí conviene: unos ajustes sensatos.
La regla de oro: siempre por la noche
El hábito más útil es también el más sencillo. Aplica A313 por la noche, nunca justo antes de exponerte al sol. Durante la noche, tu piel absorbe el producto con tranquilidad y lejos de la luz UV. Por la mañana, lávate la cara como siempre y termina con tu crema de día y tu protector solar.
Ayuda que la línea A313 esté formulada con palmitato de retinilo, un éster estable de la vitamina A. Es más suave que el retinol puro y se transforma en la piel poco a poco, algo que encaja perfectamente con una rutina nocturna tranquila y constante, tanto en verano como en invierno.

Durante el día, el protagonista es el protector solar
Si la vitamina A es para la noche, el protector solar de amplio espectro es para la mañana. Elige un SPF 30 o superior, aplícalo como último paso de tu rutina matutina y renuévalo cuando pases muchas horas al aire libre. El protector solar merece la pena tanto con retinol como sin él, pero juntos forman un dúo que tiene sentido: uno cuida tu piel por la noche y el otro la protege durante el día. Y un sombrero y un poco de sombra al mediodía siguen siendo el consejo de belleza más infravalorado que existe.
Ajusta el ritmo, no toda tu rutina
- Úsalo con menos frecuencia. Dos o tres noches a la semana son más que suficientes en verano para la mayoría de las pieles, sobre todo si pasas los días al aire libre.
- Aplica una capa fina. Una cantidad del tamaño de un guisante es suficiente para todo el rostro. Usar más producto no significa un mejor cuidado.
- Planifica tus actividades en torno a los días más soleados. ¿Un día entero en la playa o en barco? Tómate un descanso la noche anterior y la posterior, y deja que tu piel se recupere con una buena crema hidratante.
- Hidrátate después de la exposición al sol. Tras pasar muchas horas al aire libre, lo que más necesita tu piel es hidratación. Esa noche, una crema calmante te sentará mejor que un producto activo.
Cuándo conviene hacer una breve pausa
Hay momentos en los que dejarlo unos días es, sencillamente, lo más sensato. Si te espera una semana de sol intenso con exposición durante todo el día, deja el A313 en casa y vuelve a utilizarlo a la vuelta. Lo mismo si tu piel se enrojece, tira o se descama: regálale una semana tranquila con productos suaves y reintroduce la vitamina A poco a poco. Y, como con cualquier producto que contenga vitamina A: si estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta antes con un profesional del cuidado de la piel o con tu farmacia.
Una rutina nocturna sencilla para el verano
- Limpia el rostro con suavidad y seca bien la piel.
- Aplica una capa fina de A313 sobre la piel seca, dos o tres noches a la semana.
- Aplica tu crema hidratante habitual para mantener la barrera cutánea en buen estado.
- A la mañana siguiente: limpieza, hidratación y, para terminar, un protector solar con factor de protección 30 o superior y de amplio espectro.
Tu piel no se toma vacaciones, y una buena rutina tampoco. Con su aplicación nocturna, un ritmo más pausado y protección solar diaria, la vitamina A y los meses de sol se llevan de maravilla. A313 está pensado para uso cosmético externo dentro de tu rutina diaria; sigue las indicaciones del envase y escucha a tu piel por el camino.
Si estás preparando tu rutina nocturna para el verano, aquí encontrarás la crema A313 con retinol y vitamina A.

